domingo, 8 de noviembre de 2015

la honestidad es la innovación


en nuestra atarbana opinión la creatividad es cuestionamiento continuo. desde hace tiempo es bien sabido que las buenas obras no plantean soluciones sino preguntas, eso hace que la mente del espectador participe de una manera activa en el proceso creativo. es decir, el espectador también es un agente creador de la obra.

da ahí viene el asunto de la cacareada innovación. la forma en que se haga la pregunta tiene que ver con eso. también tiene que ver con la tecnología. sin embargo en nuestros tiempos ese tema está sobre-valorado. la era digital ha traído enormes beneficios para quienes crecieron en la era análoga, pero no tanto para los nativos digitales.

para hacer música no se necesita más que la voz, tener algo que decir y la emoción suficiente para hacer vibrar las fibras sensibles de algunos y para partirle la cara a otros. si además cuentas con una guitarra, tiple, piano, o el instrumento que sea, el asunto se potencia. de la misma manera que el escritor comenzó leyendo, el músico comenzó escuchando e imitando.

los métodos de grabación siempre serán obsoletos. ¿dónde se pueden escuchar los discos de 78 revoluciones del abuelo? incluso los vinilos de 33 1/3 -aunque estén regresando- son objetos de colección al igual que los casetes, las cintas de 1/4  o media pulgada, los cartuchos multipista y otros tantos artilugios. aunque suene cursi la mejor forma de grabación está en la gente. el ta ta ta taaan de la quinta de beethoven es un ejemplo claro. si niños, la tradición oral es más fuerte que la tecnología. la memoria emocional de la mente colectiva.

para nosotros lo más importante que debe tener cualquier música -y a la vez es lo más difícil- es la honestidad, eso es todo. pero eso implica que el compositor debe cuestionarse para llegar a ese punto. eso no tiene que ver con la identidad que remita fronteras mentales. esa honestidad se encuentra refundida entre el enorme caudal de información. pero esa es la ventaja de las redes, antes todo estaba limitado, censurado, filtrado, por esas razones el público dejó de ser un agente activo para pasar a ser una manada de personas que dejaban billetes a cambio de un disco -punto de vista de las disqueras multinacionales- ahora el asunto es diferente, en cualquier lugar se puede grabar con gran calidad técnica y mostrarlo al mundo en un par de segundos. el asunto es que pocos quieren flores de plástico cuando conocen las reales.

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