domingo, 1 de noviembre de 2015

enfermedad: taxonomía reduccionista

las preguntas absurdas son la norma entre nuestros ¿periodistas? tipo la patrona que a lo más que llegan es a ¿cuál es su color favorito de converse? está claro que eso deja mucho que desear de los entrevistadores (escuchen las entrevistas radiónica para tener un manual de lo que no se puede hacer). peor aún es cuando los entrevistados son una manada de tarados que se ajustan a la perfección al nivel e IQ de los preguntadores.

somos postprotopunkeasylisteningmariachilofi con una banderita en el orto dice más de uno intentando definir el sonido de su banda. pero si les quitas el protools y todos los sampleos robados para jugar a se dj´s suenan como el culo que lleva la banderita. ¿acaso olvidan que ya no existen tiendas de discos para poner discos en bateas? ¿buscan identificarse con su público  porque mencionan algún género músical?

el ADN de las canciones se deja ver y no necesita de mercadotecnistas, publicistas y mercachifles para nada. recuerden algo, la música es como los ángeles, no tiene genero que la limite o defina. cuando eso pasa indica que va a tener poco tiempo de vida. pero no una vida como el día de las mariposas sino uno como el de dante buscando a beatriz, hecho cenizas en el oscuro fondo del averno del olvido (somos pura poesía).

pero ya lo dijo alaska en sus buenos tiempos ¿a quién le importa?

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