lunes, 17 de noviembre de 2014

¿es la identidad una obligación?

para algunos la música que hacen está definida por el lugar geográfico en que nacieron. el público están tan manipulado que espera tango si eres argentino o cumbia si naciste en colombia. deslindarse de esas relaciones no es fácil incluso en estos tiempos de redes sociales y demás. ¿pero que sucede si creciste y te desarrollas en un entorno ajeno a las cacareadas raíces de tu país?

los atarbanes somos urbanos, crecimos escuchando en la radio a la billo's caracas boys, queen, pastor lópez, led zeppelin, los gaiteros de san jacinto, pink floyd, joe arroyo, gun's n' roses y fruko y sus tesos, sin hacer distinciones. luego vino el tango,las chacareras, la salsa. no somos londinenses, porteños ni chicanos, lo único que está claro es que somos sudacas.

no tocamos canciones alrededor de fogatas junto al río o bajo el palo de mango mientras las vacas rumiaban en lontananza. somos de barrio clase media, casi popular luego de un tiempo (¿hay ejemplos de buen rocanrol salido de cunas adineradas?) con esquinas por todas partes que te podían llevar a Londres, Buenos Aires, Caracas, Valledupar o el mismísimo NY. y es ahí donde reside la dificultad, somos, como muchos otros, hijos de la tierra de nadie. pero bien visto eso puede ser una ventaja.

si hacemos rocanrol no estamos obligados a atravesarlo por cumbia, pero podemos si nos viene en gana. también lo podemos salpicar de tango o bolero, incluso polka, música concreta o lo que imaginamos que fueron las músicas ancestrales que nunca conoceremos de primera mano. hermanar  la alta distorión de una N2 con un charango o un cuatro.

no hay duda que todas las canciones tienen un ADN único, pero en la música no se está obligado a nada más que disfrutar.