lunes, 24 de marzo de 2014

el primer lustro

por éstos días en 2009 decidimos agitar la bandera de partida a un proyecto que llevaba doce años sin ser conocido."pluma de prueba" da fe del primer material publicado por la banda. de ese momento a ésta parte las cosas han cambiado un poco. myspace prácticamente no existe, los blogs ha perdido lectores que optaron por facebook, luego llegó twitter y todo lo que parecía medianamente estable se comenzó a desmoronar.

hasta el momento hemos publicado nueve epés, que es nuestro formato ideal, pues está en el medio del larga duración y el sencillo. además se ajusta a la velocidad con que viajan las toneladas de información en la actualidad. durante un par de años no tuvimos tiempo de publicar material original y los solucionamos con nuestras introversiones, que hasta el momento no hemos publicado.

hace un año decidimos sacar de circulación la libre descarga de nuestras primeras producciones con la esperanza de que se convierta en material incunable, para que lo disfruten quienes lo obtuvieron en su momento.

de cualquier manera "la cueva" nuestro estudio, sigue en constante movimiento y se notará por el nuevo material en el que venimos trabajando. claro está que la música va a cambiar, como cualquier ser vivo que piense y permita ser contaminado por otras música y nuevas ideas. la traición al público es una constante.

sábado, 8 de marzo de 2014

¿el fin de la radio?

cuando el rocanrol apenas balbuceaba la radio era la manera más eficaz de enterarse de las novedades, aparte del boca oreja. es posible que eso haya sucedido alguna vez en colombia. desde hace más de veinte años las emisoras universitarias intentan formar al público, sin embargo los formatos son aburridos. ¿en dónde se puede oír a leadbelly para dar paso a black sabbath y luego porqué no iron butterfly? la radio en ese sentido pierde terreno frente a los podcasts de algunos temerarios, aunque pequen de snobs.

luego de ensayar spotify por un par de meses es fácil ver hacia dónde van las cosas. ahora el balón está en la cancha del cliente, él decide su lista de canciones y las escucha cuando le viene en gana. eso está bien, hace tiempo lo esperábamos, tener acceso a la música que quieras en algún dispositivo móvil. sin embargo eso exige conocimiento por parte del usuario, y es ahí donde se queda corto, como el maltés.

de momento la radio se prende de twitter y su babosada, pretendiendo generar personajes de los pinchadiscos, barbies roqueras, profesores y demás motes para terminar en lugares más bien áridos y aburridos, donde el comentario soso reemplaza vilmente al conocimiento. por fortuna hay maneras de escapar.