domingo, 24 de febrero de 2013

música de la tierra de hielo

etiquetar parece ser la aplicación del método científico que los genios del mercadeo han encontrado para vender sus productos. en las redes sociales se etiqueta para definir, en los supermercados no es diferente. esa supuesta igualdad achata y frivoliza el alcance de la música. de colombia se espera que hagamos música con tambores y de islandia que se inspire en su geografía volcánica.

el siguiente documental nos muestra la música producida en islandia diferente a sigur rós o björk. a pesar de tener un par de años no deja de ser interesante.






domingo, 17 de febrero de 2013

la curiosa globalidad

ser colombiano y pretender hacer rocanrol puede ser un contrasentido. ¿a qué gringo o europeo le puede interesar lo que hagamos de no incluir arrebatadas danzas autóctonas (o no tener un productor inglés)? eso pensamos en un primer momento. nuestra conclusión fue dirigirnos a latinoamérica, chile, argentina, méxico, venezuela y perú. pensamos ingenuamente que el idioma y la mutua situación tercermundista nos uniría.

cuando semanalmente revisamos los informes que brinda google de nuestras publicaciones no dejamos de sentirnos extrañados. estados unidos nos lee y escucha (creemos que la parte latina), y por encima de ellos están países de europa del este. parecería que les encantamos a los rusos (excepto que atarbanes quiera decir porno en su idioma). polonia y alemania están presentes con regularidad. en latinoamérica méxico se deja ver, sin embargo chile, argentina o venezuela no han pisado los cables de nuestra red.

con  ésto no estamos criticando ni alabando. somos unos perfectos extraños en el mercadeo y la publicidad. lo que nos llama la atención es algo que dice nuestro bienamado sabina: nunca se sabe cuál será el destino de las canciones que hagas. ellas flotan en el aire de la nube y sus autopistas de la información y llega a lugares que nunca esperamos. es curioso, nada mas.

lunes, 4 de febrero de 2013

¿la tradición oral en las nubes?

antes del invento de gutenberg todo era tradición oral. la historia cambiaba de boca en boca al igual que las canciones y la información que brindaban a los campesinos ávidos de noticias en un mundo relativamente aburrido. lo que se inscribió en piedra terminó siendo el motivo de muchas muertes violentas, que hasta el momento no se ha detenido. con la imprenta llegaron la prensa y su manejo de la información, luego los monopolios, luego gente como el ciudadano kane, por no nombrar los malos remedos del personaje de welles en nuestro país.

podemos aplicar un análisis similar a la música. primero se cantaba en grupo frente a la hoguera, luego en casa con los amigos. luego llegó el magnetófono y con él las casas grabadoras que desde entonces no han dejado de estafar a los artistas, aunque eso siga siendo el sueño húmedo de muchos...

desde hace unos doce años (aproximadamente) los monopolios de la prensa, casas disqueras y la televisión han visto su declive por la aparición de internet. y lloran porque no reciben las absurdas sumas de otrora, aunque aun así siguen estafando a los músicos ilusionados con trucos de magia económica. ahora todos publicamos la música que queremos y como queremos, la cantidad es impresionante y sobrecogedora. algunos críticos se quejan y dicen que la calidad está en detrimento pues eran ellos quienes ejercían como curadores (curiosa palabra, estúpidamente aplicada en el caso de la música) que guiaban a la audiencia gracias a su elevada sapiencia. en nuestra atarbana opinión muchos de ellos sirvieron como enfermadores, ante todo quienes recibían la atractiva payola de la mano de las grandes corporaciones, una forma de influir en el gusto de la gente.

el asunto ahora recae en el gusto y la inteligencia del escucha. es cierto que la promoción en internet no cubre el mundo entero, ¿pero acaso lady babas interesa a todo el mundo?, ¿o david bisbal? ¡pfff! ahora se puede levantar la mano y conseguir de las nubes la música que se desea escuchar (nos referimos a las descargas legales y a creative commons). otro tema radica en que el músico no gana una compensación económica, que no siempre es el objetivo primordial (aunque nunca está demás recibir unas monedas en el sombrero).

siempre ha existido música, y no dejará de hacerlo ahora que tenemos más facilidades para producirla. siempre ha habido desacuerdo en el gusto, lo que para unos es genial para otros es bazofia. si los sueños y las ilusiones siempre están en las nubes, en éste momento la música está en el lugar correcto.