domingo, 6 de enero de 2013

lo escuchado en 2012

luego de tomar aliento durante un mes, regresamos recargados. comenzamos repitiendo que no somos amigos de los listados de fin de año, por esa misma razón haremos uno al comienzo del año. es inevitable hacer listados en la vida, si tenemos en cuenta que la humanidad está atrapada en el tiempo-espacio, y por ende está condenada a llevar a cabo acciones de manera lineal, una tras otra. eso es fácil de aplicar con la música que va llegando a lo largo del año y que se va quedando con nosotros a fuerza de ser repetida, no por imposición de estudio ni análisis, más bien por el gusto y la necesidad de ser repetida.

al ver el resultado de nuestro "listado" nos damos cuenta que somos muy perezosos para vivir en la actualidad musical, a pesar de la facilidad que la tecnología de éstos días brinda para estar al día, bailando en el filo de lo más reciente. no por eso dejamos de escuchar, aunque sea por una vez, las tonadas de moda (poco a poco van entrando nuevos artistas alejados del esnobismo), pero al final regresamos a lo mismo de siempre. tal vez sea la edad o el mal gusto, no lo sabemos y no nos antoja preguntárnoslo.

en el año del final regresaron algunos de los artistas que habitan el olimpo del no olvido. en este apartado mencionamos a bob dylan con tempest y a bruce springsteen con wrecking ball. estos dos autores no dejan de ser interesantes por su manera de escribir, de hecho son escritores que cantan, su forma de abordar los textos ha dejado huella en el planeta, ha de ser por algo. estamos de acuerdo en que musicalmente no sorprenden ni son innovadores, pero definitivamente estábamos esperando sus comentarios frente a la depresión económica mundial. que cada cual escuche lo que deba ser oído, la fuerza sigue intacta.

el rock duro, lo que para nosotros implica guitarras al límite, riffs, baterías imparables y cuerdas vocales ensangrentadas, estuvieron bien representadas por los expertos de siempre. van halen con a different kind of truth nos llevaron de regreso a la década de los ochenta, cuando rompieron los moldes y se inventaron el nuevo rocanrol de ese momento. nos parece que éste disco pudo haber sido publicado en 1986 si david lee roth no hubiese dejado la banda. de acuerdo, es lo de siempre de van halen, y eso nos gusta.

 aerosmith también regresó con una placa que pudo ser publicada en 2001 en lugar del olvidable just push play. music from anoter dimension tiene lo que se espera del rocanrol, aunque la mayoría de sus canciones suenan a continuaciones de la mayoría de sus éxitos. la producción experta de jack douglas deja ver los trucos que no dejan ver de una manera evidente, que posiblemente éstas canciones fueron descartes de otras épocas. no es su mejor disco pero divierte, aunque hay muchas power ballads para regocijarse en los moteles de los angeles.

choice of weapon es el disco que más vísceras ha dejado en nuestras paredes. the cult se vino con el disco esperado hace quince años. duffy y astbury nos han puesto a bailar como a peligrosas señoritas en el tubo. nada más que decir.

slash y su dupla con myles kennedy también han conseguido un estupendo disco de puro rocanrol en apocaliptyc love. slash no sorprende en absoluto, pero es sólido como el viagra. y kennedy es un marciano al que le rendimos tributo. nuestra única queja es que el disco es demasiado largo ¿porque no dejar las 12 canciones de siempre?

zz top está fuera de cualquier clasificación, diez años tuvimos que esperar a que rick rubin terminara el proyecto del trío de texas. la futura también tiene los condimentos para cocinar un buen rocanrol, sencillo y contundente hace que muevas la patita y desvistas a la novia de tu mejor amigo.

mark knopfler también está de vuelta con the privateering, un disco exquisito, blues y duendes celtas en nashville serían una buena descripción de ésta grabación. es la que conviene escuchar entre las sábanas luego de haber desvestido a la novia de tu mejor amigo.

continuando con los artistas de antaño que optaron por el regreso antes del fin del mundo está dead can dance con anastasis. no es su mejor disco, no se sienten tan, místicos (para decirlo de alguna forma), pero siguen siendo interesantes. sintes con pads largos, instrumentos medievales, percusiones menores y baterías hipnóticas hacen que en las paredes se proyecten imágenes de películas únicas.

y las bandas sonoras también tuvieron su lugar. alexandre desplat y su música para the tree of life de terrence malick literalmente lograron que nos detuviéramos a escuchar. sencilla y magnífica obra.

dentro de la música de las nuevas generaciones comenzamos con jack white y su blunderbuss. admitimos que el pálido y pelinegro malencarado no había sido de nuestros afectos hasta éste momento. logró un disco de culto, brillante y oscuro a la vez, viejo y nuevo a la vez ¿es tal vez la descripción de un clásico?

lo mismo nos pasaba con muse, sin embargo el pop elegante conseguido en the 2nd law nos atrajo como la polilla al fuego. es una grabación impecable.

finalizamos con mark lanegan y su funeral blues, en nuestra opinión el sonido más atarbán que hayamos encontrado en el 2012. rocanrol sórdido y cajas de ritmos son un brebaje sumamente atractivo para nosotros. así retomas fuerzas y vuelves a llamar a la novia de tu mejor amigo.



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