domingo, 12 de agosto de 2012

las formas de la música después de la industria


http://www.efeeme.com/el-proximo-disco-de-beck-sera-un-album-de-partituras-para-que-las-interpreten-sus-seguidores/

consideramos a la música como lo más cercano y parecido al espíritu. ella no se derrumba como un edificio, las imágenes que brinda cambian de acuerdo a quién las reciba; no es estática, aparece por un instante y luego se va pero aun así puede quedar por siempre en la memoria. incluso es posible rehacerla con el recuerdo personal o colectivo, en el improbable caso de que sea destruida.

por estos días el consumo de música es de estrépito, llegar a ella es tan fácil como dar un par de clicks (para hacer eco de la publicidad de pacotilla). eso es suficientemente bueno, sin duda. sin embargo se ha banalizado tanto la creación como la recepción. en un inicio la música se transmitía de manera oral y por ende era necesario cantarla para entenderla. luego llegó la escritura y la memoria comenzó a verse atravesada por la ciencia, y la tontina de la complejidad comenzó a tomar forma. no todos tenían acceso a un clavicémbalo, ni a un teatro para ver a los grandes artistas, pero la imprenta les otorgaba la oportunidad de la partitura, y así muchos podían decodificar los garabatos del pentagrama, e incluso reproducirla en su mente y también en instrumentos sencillos. con la aparición de la radio ya no era necesario ir por la música, ella llegaba a donde hubiera un receptor. apareció el pop y los entusiastas compraban las partituras del tin pan alley y las interpretaban en los pianos de sus casas.

eso fue hace mucho tiempo... y en otros países. en colombia no había muchos pianos, y los que existían no estaban muy bien afinados porque no muchos los tocaban, era más bien un símbolo de estatus; el pueblo tocaba tiples y bandolas mientras bailaban descalzos. ahora todos oyen música en iphones (ya los ipods pasaron de moda, larga muerte a steve blow-jobs) que es otro símbolo de estatus, y a pesar del gran avance tecnológico que eso implica pocos pueden silbar afinados una de las miles de melodías que hay en sus cajitas de pandora. para la mayoría es un misterio sentarse frente a un piano y hacerlo cantar; para la gran mayoría el sueño de toda la vida es tocar una guitarra. simples idiotas en nuestra opinión.

ésta semana se dio la noticia de que beck (el loser de loser) publicaría su siguiente álbum en un formato distinto: un libro de partituras. a los redactores de la noticia les pareció algo idiota, pero solamente los idiotas escriben de música y no la tocan. a nosotros nos pareció interesante por la sencillez del asunto. sin duda es música, pero en una forma encriptada, solo unos pocos iniciados lo podremos apreciar, sin embargo somos millones los que podemos decodificar una partitura y plasmarla en una grabación, la misma música con millones de puntos de vista, la música como regalo para iniciados.

así que los dueños de iphones pueden hacer un rollito con sus artilugios tecnológicos y darles el uso que gusten.

1 comentario:

Lucas Vargas y Sierra dijo...

Desafío aceptado: Antes de los treinta sabré tocar piano.

Un abrazo mis Atarbanes amigos.

¡Alegría!