domingo, 26 de agosto de 2012

¿y qué hay de los videos?



en el artículo de la semana pasada tratamos el tema de la música producida en la década de los ochenta del siglo pasado. sin embargo, en esa misma década surgió otro  producto asociado a la música: el video musical. la mayoría son olvidables, el video musical está a medio camino entre el cortometraje y el anuncio publicitario. es una forma perversa de ver a tus artistas favoritos haciendo mímica, mímica de cantar, mímica de tocar guitarra (la mayoría desconectadas) etc. incluso los aclamados videos de michael jackson ya no superan la prueba del tiempo; conviene mas mirar lo producido por peter gabriel en la época de So.

MTv llegóa a latinoamérica más de una década después de su irrupción en estados unidos. la producción del canal estaba dominada por argentinos y mexicanos. y no es de extrañar, siempre han tenido la sartén por el mango en lo que a rocanrol se refiere (y con justa razón). es grato recordar los primeros años de la cadena en nuestro idioma, en esa era pre-internet eran realmente necesarios.



pero internet puso todo de cabeza, por fortuna. y el canal musical por antonomasia dejó se ser lo que era y dejó de ser musical para convertirse en un canal de variedades y realities vulgares. una lástima sin duda. la posta generacional la tomó youtube, y la forma de acceder a la información cambió radicalmente, por ende cambiaron los videos. ya no se ven grandes producciones en materia de videoclips como hace un par de décadas. ahora se reducen costos y se magnifica el impacto del producto. muchas gráficas generadas por computador, cámaras de bajo presupuesto e historias intrascendentes. ya no veremos gran diferencia entre los videos de las superbandas mundialmente aclamadas en comparación con los de nuestros vecinos de barrio. y eso está bien.

una consecuencia interesante ha sido el de los videos con las letras de las canciones. la animación tipográfica en su máxima expresión. a pesar de todo es mucho mejor que ver videos de lolitas bañándose en una piscina con un par de sátiros panzones relamiéndose.



domingo, 19 de agosto de 2012

el estigma de los ochenta

es curioso ver como las nuevas generaciones reniegan de sus progenitores, es un fenómeno habitual que lleva a encontrar nuevos caminos a la expresión artística. sin embargo es más curioso aun ver cómo la siguiente generación vuelve sobre los pasos de sus abuelos, pues definitivamente quieren dejar atrás la influencia de sus padres. y así continuará la historia como en un eterno bucle (loop para los esnobs). ¿esperando a godot?, tal vez.

debido a nuestra atarbana curiosidad (nos tiene sin cuidado si algunos gatos fallecen en el camino) seguimos blogs independientes que nos informan de las novedades en la música. hemos llegado a la conclusión que las tendencias son de lo más divertido, haciendo que las colas de las lagartijas presenten mordeduras.

no es extraño encontrar a nuevos artistas desdeñando lo que se hizo en décadas precedentes, como la de los ochenta en el siglo pasado, así que prefieren copiar lo que pasó en los 70 o 60. unos pocos se definen por los 50. ir más atrás resulta muy complejo pues implica estudio e investigación y no está dentro de las "tendencias".

cuando escuchamos a los nuevos artistas que (según algunos) revolucionan la música actual, nos sentimos como en un  déjà vu desacertado de los ochenta. no llegamos al final de las canciones que según los ¿expertos? nos llevarán al otro lado del arco iris, resultan insoportablemente aburridos. la pregunta inmediata es ¿porqué critican algo sino lo pueden hacer mejor?, ¿cuántas veces descubrirán la rueda?, ¿porqué se emocionan y creen estar mojados con una lluvia que pasó hace más de veinte años?, ¿porqué creen que somos imbéciles?, ¿porqué piensan que no había nada en el mundo antes que ellos nacieran (imbéciles)?.

¿en dónde estará el chapulín colorado que nos venga a rescatar de la ingenua modorra de la música actual?


domingo, 12 de agosto de 2012

las formas de la música después de la industria


http://www.efeeme.com/el-proximo-disco-de-beck-sera-un-album-de-partituras-para-que-las-interpreten-sus-seguidores/

consideramos a la música como lo más cercano y parecido al espíritu. ella no se derrumba como un edificio, las imágenes que brinda cambian de acuerdo a quién las reciba; no es estática, aparece por un instante y luego se va pero aun así puede quedar por siempre en la memoria. incluso es posible rehacerla con el recuerdo personal o colectivo, en el improbable caso de que sea destruida.

por estos días el consumo de música es de estrépito, llegar a ella es tan fácil como dar un par de clicks (para hacer eco de la publicidad de pacotilla). eso es suficientemente bueno, sin duda. sin embargo se ha banalizado tanto la creación como la recepción. en un inicio la música se transmitía de manera oral y por ende era necesario cantarla para entenderla. luego llegó la escritura y la memoria comenzó a verse atravesada por la ciencia, y la tontina de la complejidad comenzó a tomar forma. no todos tenían acceso a un clavicémbalo, ni a un teatro para ver a los grandes artistas, pero la imprenta les otorgaba la oportunidad de la partitura, y así muchos podían decodificar los garabatos del pentagrama, e incluso reproducirla en su mente y también en instrumentos sencillos. con la aparición de la radio ya no era necesario ir por la música, ella llegaba a donde hubiera un receptor. apareció el pop y los entusiastas compraban las partituras del tin pan alley y las interpretaban en los pianos de sus casas.

eso fue hace mucho tiempo... y en otros países. en colombia no había muchos pianos, y los que existían no estaban muy bien afinados porque no muchos los tocaban, era más bien un símbolo de estatus; el pueblo tocaba tiples y bandolas mientras bailaban descalzos. ahora todos oyen música en iphones (ya los ipods pasaron de moda, larga muerte a steve blow-jobs) que es otro símbolo de estatus, y a pesar del gran avance tecnológico que eso implica pocos pueden silbar afinados una de las miles de melodías que hay en sus cajitas de pandora. para la mayoría es un misterio sentarse frente a un piano y hacerlo cantar; para la gran mayoría el sueño de toda la vida es tocar una guitarra. simples idiotas en nuestra opinión.

ésta semana se dio la noticia de que beck (el loser de loser) publicaría su siguiente álbum en un formato distinto: un libro de partituras. a los redactores de la noticia les pareció algo idiota, pero solamente los idiotas escriben de música y no la tocan. a nosotros nos pareció interesante por la sencillez del asunto. sin duda es música, pero en una forma encriptada, solo unos pocos iniciados lo podremos apreciar, sin embargo somos millones los que podemos decodificar una partitura y plasmarla en una grabación, la misma música con millones de puntos de vista, la música como regalo para iniciados.

así que los dueños de iphones pueden hacer un rollito con sus artilugios tecnológicos y darles el uso que gusten.

domingo, 5 de agosto de 2012

las armas de los expertos

THE CULT - "HONEY FROM A KNIFE" (full length official video) from THE CULT (OFFICIAL) on Vimeo.

el azar ha entrado como un meteorito en la cueva de los atarbanes logrando resultados muy diferentes a los mostrados por las películas de hollywood. hilar ideas para que sean coherentes o todo lo contrario. detenerse, sentir y pensar lo que se está haciendo... ¿y entre tanto qué?

nos hemos dejado llevar, no paramos de oír los nuevos discos publicados por slash (apocalyptic love) y sobretodo el estupendo de the cult (choice of weapon) que nos ha llevado a replantear lo que llevamos grabado para "aliento de dragón" que habíamos anunciado sería nuestro siguiente EP.

así que hemos retomado algunos bocetos que estaban sin terminar y hemos dado paso a un nuevo EP que está naciendo en los intersticios de los andenes de nuestra mugrosa ciudad. el aliento del dragón vuelve al cajón temporalmente, sin embargo la trilogía se está gestando a fuego lento.

volveremos al sonido de las guitarras con tos, arreglos sencillos, directos y esperamos que contundentes,retomamos las canciones urgentes, y nos tiene sin cuidado si los decepcionamos una vez más.