jueves, 27 de enero de 2011

saber llegar al cambio continuo

una tema habitual entre los músicos es el del cambio (también lo llaman evolución), y se refiere básicamente a cómo suena un grupo y que particularidades definen a ese sonido. es común ver el enorme esfuerzo de las bandas por intentar sonar "diferentes" y la solución más habitual es irse tercamente a las antípodas, creyendo ingenuamente que así lo lograrán.


olvidan que la diferencia está en la relación que tienen los intérpretes con la música que hacen, si no es honesta no sonará diferente, olvidan también lo que dice la ranchera "no hay que llegar primero, sino hay que saber llegar",  la mayoría de las bandas que han cambiado la historia de la música (muy pocas por demás) no tenían la menor idea de lo que estaban logrando, llegaron hasta ese punto como una consecuencia de lo que habían hecho, no de lo que habían imaginado hacer.


es importante tener en cuenta al público en este aspecto, un músico puede ser muy hábil con su instrumento, haber estudiado por centurias en la facultad de música, haber obtenido elevadas calificaciones y sin embargo no ser estimado por el público; cuando el público no reconoce y otorga, el artista no lo tiene, no importa la cantidad de dinero que invierta en mercadeo (marketing).


está claro que la música es una vocación, por eso nos negamos a creer que una banda termine porque ya no tenían más música para dar, la música nunca termina, la que termina es la fama, y eso nunca se puede confundir.


como consecuencia de las tercas vocaciones encontramos a grandes músicos que ya se bajaron del carro de la popularidad y siguen haciendo música, tan buena como antaño, y siempre suenan diferente, siempre suenan como únicamente ellos podrían sonar, siempre suenan honestos.

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