lunes, 12 de julio de 2010

la música no tiene nacionalidad


los seres humanos no escogemos el lugar dónde nacemos, sin embargo una vez pertenecemos a determinado país nos vemos envueltos en un
mare mágnum de situaciones, e incluso obligaciones heredadas, que en muchas ocasiones pretenden diferenciarnos de los demás individuos que no hacen parte de nuestro grupo directo.

los atarbanes creemos que la afinidad deriva por otros caminos, que no son necesariamente la localización, mucho menos en el mundo como ahora lo conocemos, donde la tecnología desvanece las fronteras, y nos permite conocer muchas culturas, que aunque lejanas geográficamente, tal vez son más cercanas a nuestros gustos y forma de ser.

la música no se detiene en las fronteras para mostrar el pasaporte, no necesita de ningún idioma para darse a entender, no lleva puestas banderas ni armas, no exige nada a quien la escucha, es completamente libre, y esa libertad se transmite a quien la recibe, al público, que puede estar en cualquier parte del planeta.

lo que consideramos realmente importante es la honestidad con la que está hecha la música, pues al ser tan poderosa muchas personas o corporaciones la usan para manipular a la gente, modelando gustos y cerrando las posibilidades de conocimiento, comunicación y unión que puede generar.

por eso estamos convencidos que la música, y el arte en general, debe generar preguntas y abrir espacios de entendimiento entre la humanidad, sin género, religión,raza, ni nacionalidad.

bien lo dice rodolfo mederos: la ideología debe estár presente en todo lo que hacemos.