domingo, 26 de julio de 2009

no somos un producto


los atarbanes crecimos con la música en vinilos, en ese momento cada cual conocía el scratch de sus discos, incluso los identificaba por estar rayados en algún punto de la canción. eran los días en que la música era un tesoro. luego vinieron los cassettes, lo que democaratizó un poco las cosas. si algún amigo te prestaba un disco, tu podías quedarte con una copia para seguir escuchando una vez devuelto el original a su dueño. el negocio lo tenían las disqueras, por esa razón abusaron y pusieron el precio que se les vino en gana, y no se quejaban tanto por los derechos de autor.

con la aparición del disco compacto (CD), los que no teníamos suficiente dinero para comprarlos, los grababamos en cassettes. la calidad era sorprendente, aunque el cassette es de baja fidelidad, no tenías el apreciado scratch de los acetatos. hasta que un día llegó el quemador de discos compactos. ahí las grandes empresas discográficas comenzaron a pagar los excesos cometidos hasta el momento. un disco compacto se encontraba en la calle por diez veces menos su valor en el comercio, y con la misma calidad en audio. en ese momento comenzaron las quejas por la violación de propiedad y los derechos de autor. no esperaban que aparecieran los archivos en mp3, ni mucho menos los programas P2P para compartirlos en la red.

a pesar de los cambios tecnológicos, al final de la cadena el beneficiado es el consumidor, y eso está bien, pero ¿y qué hay de los artistas?, a pesar de ser quienes originan toda la cadena son los menos beneficiados económicamente. en la actualidad la mejor estrategia es regalar la música, así que la competencia es dura.

ya no se hace música de acuerdo a las leyes del mercado. ahora el consumidor tiene la libertad de escoger y tomar gratis lo que le gusta y lo identifica. por ese motivo los atarbanes no venden música, únicamente exponen su manera de pensar representada en la música, y la gente aprecia eso. y agradecemos ese aprecio y apoyo de la gente. no somos un producto, somos una forma de pensar que es coherente con sus actuaciones.

No hay comentarios: